El tubo EMT (Electrical Metallic Tubing) es un tipo de tubo metálico utilizado en sistemas de cableado eléctrico. Su propósito principal es proteger los cables eléctricos y ofrecer una ruta segura para su instalación dentro de paredes, techos y otros espacios. Aquí te doy una descripción más detallada:
Material y Construcción: El EMT está hecho generalmente de acero galvanizado o aluminio. El acero galvanizado tiene una capa de zinc para protegerlo contra la corrosión, mientras que el aluminio es ligero y resistente a la corrosión.
Diseño y Dimensiones: El tubo EMT es relativamente delgado y ligero, con paredes delgadas en comparación con otros tubos metálicos como el RMC (Rigid Metal Conduit). Esto lo hace más fácil de manejar e instalar. Se presenta en varias dimensiones, que suelen estar estandarizadas para adaptarse a diferentes aplicaciones.
Instalación: El EMT se instala usando conectores y abrazaderas especiales que se ajustan al tubo y se fijan a superficies como paredes o techos. Es importante usar los accesorios adecuados para asegurar una instalación segura y cumplir con los códigos eléctricos locales.
Propósito: Principalmente, el EMT protege los cables de daños físicos y proporciona una ruta ordenada y accesible para el cableado. También ayuda a minimizar interferencias electromagnéticas y puede ser una parte integral del sistema de puesta a tierra del sistema eléctrico.
Aplicaciones: Se utiliza comúnmente en instalaciones comerciales e industriales, aunque también puede encontrarse en aplicaciones residenciales. Es ideal para entornos donde el tubo no está expuesto a condiciones extremas, como humedad alta o impactos severos.
El EMT es apreciado por su combinación de durabilidad, flexibilidad y facilidad de instalación, aunque no es tan robusto como otros tipos de tuberías metálicas para aplicaciones más exigentes